martes 13 de septiembre de 2011

ESE "ROCO" ES GAY...


Muchos gays y lesbianas se obsesionan tanto con la idea de envejecer que están dispuestos a pagar un precio muy alto durante sus mejores años solo para garantizarse una pareja antes de llegar a la jubilación. Otros se enfrascan en un enfermizo retroceso a la adolescencia negando que las canas han llegado. Pero ni una cosa ni la otra  nos van a salvar de enfrentar el llamado de la edad y todo lo que eso conlleva. Hoy en día el estilo de vida de gays y lesbianas no es tan distinto al heterosexual y la rapidez con que las relaciones se disuelven es casi la misma, con la desventaja de que al ser minoría se limitan nuestras posibilidades en el mercado del amor y la compatibilidad. Tampoco tendremos hijos propios o adoptivos tan fácilmente, pues ni siquiera las lesbianas gozan de este derecho debido a que la fertilización in vitro aún no es legal en Costa Rica.

Conversando con un amigo al que llamaré Pedro y cuya edad supera los 65 años,  me percate de que las generaciones venideras cuentan con más posibilidades de tener una vejez digna si saben trabajarlo desde ahora.  Para Pedro, su generación vivió tiempos más represivos donde "salir del closet" no era una alternativa fácil. Muchos de sus conocidos gays optaron por una vida en pareja heterosexual porque fueron "pendejos" como él mismo lo afirma. Conforme el tiempo pasó sus lazos de amistad quedaron  reducidos a dos o tres amigos con los que comparte un estilo de vida en común. Hoy en día Pedro confiesa que ha tenido que reforzar sus nexos con personas mucho más jóvenes, con la constante problemática de lo efímero cuando hay un choque generacional.

Aunque hoy los tiempos han cambiado en materia de derechos y libertades civiles y resulta más sencillo salir del closet que antes, existe una primera generación de gays y lesbianas que son más propensos a no poder encontrar una pareja y cuentan con menos grupos de apoyo.  Quizá sus padres ya no están y sus hermanos tienen sus propios núcleos familiares. Sin hijos, padres ni pareja y con muy pocos amigos, estos gays y lesbianas de la tercera edad consideran que pocas veces nos preocupamos por construir nuestra propia "camada" mientras aún vivimos el sueño de la eterna juventud.

Quizá Pedro tenga razón cuando afirma que al no contar con las estructuras de apoyo que los  heterosexuales disfrutan, deberíamos trabajar nuestro propio concepto de familia bajo una perspectiva menos ortodoxa.  Lo que muchos han denominado "familias alternativas" pareciera ser la solución para garantizar que nunca estaremos solos en el futuro.  Es decir, amigos cercanos y confiables que al igual que nosotros tienen el orgullo y la disposición de compartir la experiencia de toda una generación que salió del closet casi al mismo tiempo.

Nos vemos en 30 años...

martes 2 de agosto de 2011

FALSA TOLERANCIA

Cuando hay un interés oculto solemos ceder ante situaciones que bajo otras circunstancias desaprobaríamos de inmediato. Luego por la noche nos damos la palmadita en la espalda y nos creemos el cuento de que fuimos más tolerantes, cuando en realidad solo nos hemos vuelto más cínicos a conveniencia.
Por ejemplo, en el amor  siempre nos vestimos de tolerancia con tal de anotarnos un gol.  En la guerra por la conquista sexual casi siempre otorgamos todas las amabilidades  a cambio de algunas victorias.  Es la imperecedera estrategia de  perder para ganar...
Otras veces nos hacemos los disimulados respecto a las molestas conductas de algunas personas solo porque nos conducen a círculos sociales, laborales o de cualquier situación de interés. Es lo que popularmente llamamos "pelar el diente".  Todos hemos experimentado lo mismo de una u otra manera.  ¿Pero hasta dónde llega nuestra capacidad de aguante? En que momento pasamos de la verdadera tolerancia al cinismo y del cinismo a la intransigencia?

Podría pensar que el respeto se forma desde nuestra infancia como un mecanismo de convivencia familiar donde constituímos una especie de "zona neutral” en que la tolerancia es auténtica y dignificada. Pero fuera de esa burbuja nace la falsa tolerancia, calando profundo en la sociedad al punto de convertirse abiertamente en el slogan de moda de campañas de mercadeo que nos invitan a aceptar un mundo donde abundan las diferencias y los estilos de vida siempre y cuando consumamos del mismo producto. Tristemente cuando no existen beneficios a la vista se acabo el encantamiento y podríamos reaccionar despectiva y hasta violentamente ante situaciones incómodas.  Pareciera que la regla de oro de la sana convivencia con el prójimo comenzó a tener un precio mercantil o de negocio.

Como ejercicio personal sería interesante revisar cómo reaccionamos ante las circunstancias especiales.  ¿Somos tolerantes por miedo a ser insultados o  agredidos? ¿Aceptamos las diferencias en el pensar y en el actuar de las personas? ¿Somos políticos solo para lograr un beneficio?  O será que vivimos en el dilema existencial de Mafalda cuando exasperada grita: ¡Amo a la Humanidad, lo que me revienta es la gente!

miércoles 1 de junio de 2011

El PAR DE SIEMPRE...

Para algunos vivir con los mismos zapatos se ha vuelto un gusto un tanto masoquista porque aunque huelan mal y se se embarren una y otra vez, se acostumbraron a limpiarse cuando siguen caminando… 
Ligeros, acolchados, para el invierno o el verano, en la vida como en la calle, se cambia de zapatos cuando se cambia de necesidad y de actitud. Y es que aunque a veces nos chimen los problemas, hay quienes parecieran guardar en su closet el mismo par de zapatos para todo. Pero la realidad es que aún no han inventado los zapatos multiuso. 
Por eso cuando alguien le salga con el mismo cuento porque le paso lo mismo de siempre, quizá valdría la pena recomendarle que se de una vueltica por la zapatería para ver si de pronto la próxima vez que se lo tope, usted le pueda decir con una sonrisa… hey, ¿zapatos nuevos?

miércoles 11 de mayo de 2011

EL VICIO DE LO IRRELEVANTE


Bueno, ha pasado casi medio año y nuevamente llegan las lluvias y con las lluvias la gente se guarda un poco más y los vicios empiezan a echar raíces desde casa.

Cuando el cable apesta lo que sigue es internet. Supongo que mi blog está siendo pasto de lo que tantos otros: del feisbuk. Las ocurrencias que tus “amigos” suben al muro constantemente dejo de ser una pesadilla hilarante para convertirse en un vicio muy entretenido y productivo.
Hacía tiempo que no actualizaba sobre ningún tema porque a veces la musa se va de vacaciones y la creatividad se paraliza.  Pero entonces abro el feisbuk e inevitablemente alguien me da una idea.  Así de simple. El feisbuk se ha convertido en un mal necesario para reflexionar. “Mil cabezas perdiendo el tiempo resultan mejor que una”  Y como dicen por ahí, entre más tonterías surjan algo interesante queda. Y aunque haya tenido que vivir la experiencia trágica de la usurpación de identidad de mi perfil, de los misteriosos “toques” que aún no logro descifrar y la vergüenza de encontrarme a mi mismo espiando en el perfil de otros, el feisbuk  sigue conteniendo una razón de peso demasiado grande para quedarse en mi vida: me invita al vicio de saber lo que acontece en el mundo de lo irrelevante. Definitivamente un vicio al que no me puedo dar el lujo de renunciar. 

Quitando los beneficios informativos, familiares y sociales, el feisbuk me representa  una feria de pulgas donde lo inimaginable se vuelve realidad. Una beta maravillosa de recursos para ahogarse en el mar del ocio y la trivialidad de aquellos que juntan sus ideas, vanidades y vicios en una especie de universo impersonal donde es más fácil escribirlo que decirlo.   Donde nunca creíste que alguien se atrevería alguien se atrevió…

El pensamiento en red tiene el poder de desinhibir como si fuera una droga.  Todos compiten por exponer su intimidad sin temores, siempre a la espera de una reacción compartida de aprobación, donde se supone cada quien controla hasta donde limita su privacidad, sin embargo lo divertido es que en feisbuk no existe tal cosa como la privacidad y quizá ahí esta el éxito que encontró su creador. Es algo así como el wikileaks individual, donde la información más personal se dispara indiscriminadamente al ciberespacio.

Para escribir no hay que pensar mucho, pero sí hay que observar mucho. ¿Y dónde más se puede observar lo que piensa y siente la gente sino en Feisbuk…?

jueves 7 de abril de 2011

La sartén por el mango...


Respecto al cierre de Café Mundo, he visitado el lugar y mantenido relaciones amistosas con su personal como tanta gente. No niego que el cariño es inevitable en ese lugar, pero las noticias de este tipo siempre son la oportunidad ideal para que las personas descarguen sus pasiones ciegamente obviando el verdadero meollo del asunto. Cuando de negocios se trata no hay que dejar que los ánimos nos roben el sano juicio. Café Mundo es un negocio como cualquier otro que sufrió un traspié y el Ministerio de Salud actuó como tenía que hacerlo pues para eso existe. Acá no hay discusión. La noticia nos sorprendió y los medios siguen hablando de ello por la fama singular del restaurante, pero la realidad es que se clausuran negocios todos los días por diferentes razones y nadie se sorprende. En los negocios nada es infalible y cuando se goza de una buena fama, el peso de un error suele ser más castigado de lo usual.  Pero al final la receta es siempre la misma:  se deben corregir los errores cometidos y continuar. Otros negocios lo han logrado pese al escándalo que sufrieron como La Princesa Marina y La Buca. 
Lo importante es aprender la lección de que en la vida como en la cocina, la sartén se agarra por el mango. Y vamos a otra cosa...

miércoles 12 de enero de 2011

¿JUGAMOS AL AMOR?


       Es la intoxicación de enamorarnos, la adrenalina, la ilusión, como todo el que creyó en el amor a primera vista…pero después de entrar y salir “del amor” varias veces uno comienza a preguntarse ¿A que estamos jugando?  Y nos damos cuenta de que el siguiente romance que llega carece de credibilidad para nuestros amigos y familiares.

Todo enamoramiento es un torrente descontrolado de endorfinas cuando alguien nos apetece sexualmente. Nadie debería sentirse culpable por eso, pero difícilmente es garantía para una relación seria y duradera.  Todas las maravillosas e intoxicantes fantasías que suceden cuando nos enamorarnos rara vez tienen que ver con la persona que estamos conociendo. Una persona que en realidad nos conviene tardaría mucho tiempo en demostrarlo más allá de sus encantos naturales, usualmente meses o años, pero nunca días o semanas.   La atracción física siempre buscará recrear el escenario idílico con el único fin de lograr la relación sexual, pero si al final volvemos a aterrizar de nariz, significa que aún nos faltan kilómetros por recorrer antes de entender el verdadero juego del amor.

Cuando conocemos a alguien pensamos que será cuestión de acomodo y suerte y nos dejamos llevar ciegamente. Nuestros sentidos físicos fueron programados para esto. Pero usualmente se pierde el interés apenas la atracción sexual queda saciada y entonces viene la decepción de todas aquellas cosas que no nos gustaron, porque ya sin endorfinas la anestesia contra la realidad se acabó.  Este ritual ha existido desde siempre, donde estamos dispuestos a sacrificar autoestima, dinero, tiempo, emociones y cualquier cosa con tal de repetir la excitación una vez más. Hay quienes han hecho de esto un deporte y viven felices para contarlo sin mayores consecuencias,  pero no es el caso de la mayoría que todavía sueña con príncipes y hadas y siempre terminan con otro parche en el corazón.

Pero a pesar de todos los desencantos, sí creo que existan las relaciones de pareja relativamente sanas y duraderas. Pero es como la lotería que se juega tantas veces como sea necesario hasta que algún día lleguemos a comprender la verdadera diferencia entre el juego del sexo y el amor.
 
El deseo sexual es impulso natural, abierto, polígamo y muta de gustos a lo largo de la vida, por tanto siempre tendremos que vivir con la premisa de que nadie es ni será por siempre la “última coca cola del desierto”.  No hay sentimiento humano que nos vacune contra las tentaciones del sexo por más felices y realizados que estemos en una relación, excepto una consciencia honesta y realista del tema que sea conversada mutuamente. Solo así podremos sobrevivir sin hipocresías ni doble moral.

Por otro lado está el amor, que no nace del instinto, por tanto esta libre de la influencia carnal.  El amor de pareja ocurre solo entre dos personas y rara vez tiene competencia porque no es excluyente, siempre habrá espacio para compartirlo con los demás.  Muchas veces lo confundimos con deseo y obsesión pero opera en una dimensión espiritual, no mental, y es la única energía divina capaz de complementarse en maravillosa armonía con la del sexo.  El amor logra reconocer los defectos y virtudes de otra persona sin idealizarla.  Nace con dificultad cuando los primeros encantos se rompen; es débil y temeroso como un bebé cuando no siempre hay magia ni espontaneidad, pero crece y se fortalece con la convivencia de aquellos que habiendo sido ajenos entre sí, complementan suficiente experiencia para compartir madurez, paciencia y las ganas de seguir conociéndose en el camino, sin miedo de conocer la rutina y el futuro incierto.

El juego del amor no se acaba nunca, porque el amor nunca muere aunque esa persona ya no esté. Solo se transforma en humildad y buenos deseos por quien nos enseño poco o mucho en la vida. Y como toda fuente de energía natural, es renovable y con infinita capacidad de volver a nacer cuantas veces así lo necesitemos.

Deseándoles a todos fortuna en el amor para este año que recién comienza.

viernes 17 de diciembre de 2010

No hay estrellita de consolación...

Hay personas que viven en constante remordimiento por el juicio de los demás, mientras que otras lo hacen muy tranquilamente sin inmutarse del “que dirán”. ¿Dónde esta la diferencia entre unos y otros? Unos crean su propia realidad y otros permiten que los demás lo hagan por ellos... ¿En cual equipo juega usted?

No hay nada en este mundo que podamos atesorar, ni siquiera nuestros recuerdos más preciados. También se pudrirán… Entendido esto, podemos saber que el único gusto que nos podemos dar es saber que siempre fuimos creadores de nuestra realidad, qué nadie decidió por nosotros y qué hayamos fallado o no,  nuestra dignidad quedó en su lugar. 


Porque mañana, nadie nos dará una estrellita de consolación...





miércoles 1 de diciembre de 2010

ES UN PROBLEMA DE TODOS... NO DISCRIMINES...

La información mal administrada puede ser como una ametralladora en manos equivocadas. La lucha contra el SIDA no debe alimentar estigmas, prejuicios ni fobias contra ninguna población en particular. La lucha es por una oportuna y mejor prevención contra cualquier ETS. Basta ya de satanizar un problema social y castigar chivos expiatorios.

martes 30 de noviembre de 2010

LA ALCANCIA SENTIMENTAL

Por simple o compleja que parezca la realidad de cada individuo, todos somos millones de momentos caminando por la vida siempre en busca del amor.  Y aunque muchas personas parezcan estarla pasando de maravilla porque la diversión y el placer abundan en sus vidas, la realidad es que muy a menudo es tan solo una cortina de humo para no extrañar lo que se perdió en el camino.   

Pareciera que nuestra humanidad no se conforma tan solo con el amor familiar del cual no tuvimos gran elección.  Lograr amar a aquellos que atraemos a nuestras vidas por decisión propia siempre será nuestro verdadera búsqueda.  Amigos, parejas, compañeros de trabajo, vecinos, animales, naturaleza y todo aquello que pueda despertar un sentimiento es una dosis de amor que abona  nuestra alcancía sentimental.  Pero cuando esta alcancía se ha quedado corta de fondos, muchos cosas empiezan a suceder.  La mayor parte de las veces no queremos verlo o aceptarlo e intentamos llamar la atención de los demás con todo tipo de fórmulas para demostrar que somos tan felices como cualquiera.  Pero los excesos siempre resultan el síntoma más predecible y evidente de todos.  Cuando de algo se presume demasiado, de algo se carece demasiado también. 

En estos tiempos festivos que se aproximan, muchos aprovechan las oportunidades de expresarse para levantar su cortina de humo personal. Quizá no se han percatado de ello o quizá así lo han  anticipado con resignación.  Cómo sea, a nadie le gusta estar solo en navidad y fin de año.  Saber escoger al objeto de nuestro afecto para abonar un poco más en la alcancía sentimental será siempre la inversión más segura. No nos confundamos con el resto de las personas que tan solo hacen más ruido para no escuchar el silencio que viene de sus corazones. 

Amar es el único recurso renovable que no envejece, todo lo demás muere con cada día del calendario que pasa.  Si podemos entenderlo, entonces siempre escucharemos la moneda caer...